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Actualizada a las 09:41 - 08/09/2010
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El sector de la alimentación, en plena guerra de precios

  • 19 de octubre de 2009
  • 09:18
  • 1 comentarios
   

Una estrategia de comunicación. Esto es lo que parece que una serie de asociaciones del sector de la alimentación habían pactado entre ellas para que el alza de los precios de los alimentos respondiese a una situación inevitable que los consumidores tendrían que acatar. 

 

La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) ha sancionado a diversas asociaciones con el pago de 1.300.000 euros por considerar que la subida de los precios provenía de este pacto ilegal. De las nueve asociaciones, destacar el papel de la Federación de Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) ya que será ella la más tendrá que pagar: exactamente 500.000 euros. Junto a la FIAB, se encuentran la Confederación Española de Organizaciones de Panadería (CEOPAN) sancionada con 270.000 euros; la Federación Españolas de Dulce (FEAD) con 300.000 euros; la Asociación Española de Fabricantes de Pastas Alimenticias (AEFPA) sancionada con 52.000 euros; con una menor cuantía, pero también con un importe considerable a pagar, la Asociación Española de Fabricantes de Helados (AEFH), la de Chocolates y Derivados (CHOCAO) y la de Panificación y Pastelería de Marca (PPM), tendrán que abonar 45.000 euros.

 

Todas estas asociaciones estaban gestionadas por una única organización que fue inspeccionada por la Dirección de Investigación. Todas ellas trabajaron conjuntamente intercambiando información y gestando una estrategia de comunicación y marketing para realizar envíos de notas de prensa y difundir a la sociedad, a los consumidores, que esta situación de alza de precios era un hecho irremediable provocado por una subida de los costes de las materias primas. ‘En todas las notas de prensa se cuantificaban esos incrementos, se subrayaba su carácter estructural y se expresaba de forma más o menos explícita la idea de que ello iba a tener un impacto sobre el precio final de los alimentos’, señala la Comisión de Competencia.

 

Y efectivamente el impacto fue notable. Después del verano del 2007 los precios del pan, la leche, los huevos o la pasta obtuvieron un precio casi desorbitado y las organizaciones de consumidores lo denunciaron.

 

La cesta de la compra

 

Sin embargo, según el estudio anual de Precios de Supermercados que lleva a cabo la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), la cesta de la compra es más barata. Su precio se ha reducido más de un 3% en el último año, pudiéndose ahorrar unos 4.023 euros si se escogen bien los productos y el establecimiento. De acuerdo con la OCU, el descenso de los precios se ha producido de manera general en los principales supermercados del país. Hecho que no se producía en los veintiún años que se lleva elaborando el estudio. Con esta bajada de precios, una familia de cuatro miembros que hace un gasto medio de alimentación y droguería de unos 7.100 euros anuales, puede ahorrarse alrededor de 350 euros más que el año anterior.

 

Un mismo consumidor ante la opción de dos distintas cestas: la Tipo y la Económica. La primera es aquella que incluye marcas y productos más conocidos o habituales, con los que se puede llegar a ahorrar 1.130 euros. La segunda, como su propio nombre indica es más económica e incluye productos más baratos (marcas blancas) que permiten ahorrar una media de 1.740 euros. En este sentido, todos los supermercados e hipermercados han rebajado los precios de la cesta tipo de manera similar, entre el 2% y el 4%, a excepción de Alcampo, Consum y Mercadona que han llevado a cabo mayores rebajas que varían entre el 5’5% y el 5%. Por el contrario, cadenas como Maxi Dia, Carrefour o Leclerc han aumentado sus costes entre un 0’55 y un 3’5%. Curioso es el caso de los supermercados de El Corte Inglés, Hipercor o Supercor que han rebajado los precios de los productos de la cesta económica en un 7’4%, 10% y 11’5% respectivamente.

 

El responsable técnico de este informe, Miguel Ángel Pascual aclara que la rebaja de precios no es ‘suficiente’ porque los productos que sufrieron una subida de precios no han conseguido descender a los niveles originarios.

 

Más ahorro

 

El ahorro máximo es posible entre los distintos establecimientos de Madrid, pues la diferencia entre realizar la compra de la cesta económica en el local más caro y el barato es de más de 4.000 euros anuales. El ahorro variará dependiendo también que cadena o tienda se compre. El consumidor madrileño puede llegar a ahorrar unos 3.181 euros al año.

 

Por autonomías

 

Murcia, Galicia, Castilla y León, Castilla-La Mancha y La Rioja son las cinco comunidades autónomas más baratas por este orden. La comunidad gallega –un 1% más cara- pierde el primer puesto por el precio del pescado. Por ciudades, el premio se lo lleva Vigo, seguida de Pontevedra, Orense o Murcia. Por el contrario las autonomías con la cesta más cara son Canarias, País Vasco, Navarra y Madrid, siendo Las Palmas de Gran Canaria la ciudad con la compra más cara, situándose por delante de Bilbao, Santa Cruz de Tenerife o Madrid.

  

Supermercados Sánchez Romero, los más caros

 

Tras el análisis de más de 900 establecimientos en cincuenta y tres ciudades, las cadenas más asequibles a la hora de realizar la compra de la cesta Tipo son Dani, Alcampo, y Ekoama. Por el contrario, la más cara sigue siendo Sánchez Romero con precios que se elevan un 55% por encima de los de Dani, Ercoreca, Supermercados Villa de Madrid y El Corte Inglés. La cesta Económica en los supermercados Sánchez Romero, Ercoreca y Proxim es más cara que en Alcampo, Lidl, Aldi o Maxi Dia. En cuanto a las ciudades con los establecimientos más baratos, Orense se sitúa a la cabeza con Dia y Mercadona. El más caro se encuentra en la ciudad de La Coruña: El Corte Inglés.

 

Ni tanto ni tan poco

 

Ni los consumidores ni los distribuidores deberían salir perjudicados en esta guerra de precios. La crisis afecta a ambas partes, por ello se debería llegar precisamente a un equilibrio que los beneficiase. El sector de la alimentación ha sufrido las consecuencias de la recesión económica, lo que ha provocado una fuerte competencia sin tregua entre los distintos distribuidores con continuas y agresivas ofertas, descuentos e incluso promociones y sorteos como los que la firma gallega Gadis está llevando a cabo para atrear a los clientes y hacer frente al descenso del consumo privado. Y lo mismo le ha ocurrido al cliente, que para ahorrar se decanta por las marcas blancas y las cadenas de descuento que vieron incrementados sus ingresos en España un 2’6% más (unos 25.800 millones de euros). Esto ha provocado que la facturación estimada para los supermercados e hipermercados de España descienda un 4’5% este año, sin embargo, las cadenas de alimentación prosiguen en su lucha con nuevas estrategias comerciales y con atractivas ofertas no sólo en los productos de marca propia, sino con los de otros fabricantes.

Comentarios:

  • PACO LAGADI opina:
  • 20 de octubre de 2009 - 22:56

QUE LIO, YO NO TENGO QUE IR A LA COMPRA, PERO ESPERO AHORRAR.

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