Alemania necesitará medio millón de trabajadores extranjeros cada año para mantener su productividad

El presidente del Instituto Alemán de Estudios Económicos, Klaus Zimmermann ha dado una preocupante noticia para su país pero que podría ser excelente para el resto de la Unión Europea, y es que según las estimaciones de esta institución, para mantener el nivel productivo y de bienes social actual, Alemania necesita recibir  unos 500.000 trabajadores extranjeros anuales, principalmente para puestos cualificados.Algo de los que podrían aprovecharse el resto de los ciudadanos de la Unión Europea, que tienen total movilidad tanto de residencia como laboral entre los estados miembros, ya que según ha afirmado Zimmermann ‘en 2015 faltarán tres millones de trabajadores, y se perderán cada año 250.000 empleos, a la vez que los trabajadores serán cada vez mayores y aumentará el número de no cualificados’ aseguró.Eine chance, una oportunidad para Alemania, esta caída en el número de los trabajadores cualificados puede suponer un descenso del Producto Interior Bruto y una minora en el bienestar de los ciudadanos, sobre todo en las regiones más despobladas como Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde la mayoría de los habitantes serán pensionistas y habrá dificultades financieras ya que los trabajadores que financian el sistema de seguros sociales será menor.De ahí que el propio Zimmermann haya hecho una recomendación a su gobierno por la que considera que ni siquiera aumentado la edad de jubilación a los 70 años se podrá hacer frente a los gastos pues no habrá una generación de reemplazo. Recomienda pues, que lleguen urgentemente unos 500.000 trabajadores extranjeros anuales para poder mantener el sistema productivo y de garantías sociales del que gozan en la actualidad.Cómo aprender alemánParece que está a punto de abrirse una nueva época de inmigración a Alemania, en este caso de trabajadores cualificados, ya que los no cualificados provienen de otras zonas como el Magreb, por lo que los ciudadanos de países europeos donde el paro ha hecho estragos como España, Irlanda o Eslovenia están de suerte: hay gente joven, bien preparada y en paro. En el caso de España el handicap es obvio, si el nivel de inglés ya es escaso el número de españoles con conocimientos de alemán básico no alcanza a uno de cada diez jóvenes. Pero hay una posibilidad más de aprender el idioma más allá de las consabidas becas Erasmus para los universitarios o los programas Leonardo de prácticas laborales y sin el coste de una academia. Se trata del voluntariado europeo, dotado con fondos de la Unión, organizado por el Injuve, el Instituto de la Juventud, y tramitado por la Xunta de Galicia y la Fundación Paideia. Si en el año 2000, cuando comenzó el programa, en la comunidad no hubo más que siete solicitudes, en lo que va de 2010 ya hay 150, muy por delante de las 135 de todo el pasado 2009. Se trata de que el joven, entre 18 y 30 años vaya a otro país a realizar labores de voluntariado con los gastos de desplazamiento, alojamiento, manutención y una pequeña asignación para sus gastos. Una excelente fórmula parea aprender un idioma, ayudando a otros y ganando experiencia laboral. Quizá al final, muchos trabajadores se queden en Alemania.