Como ser un buen funcionario de prisiones

Ser un buen funcionario de prisiones implica tener una aptitud y un compromiso para con tu trabajo, semejantes y superiores ejemplar. Además, cabe destacar que ninguna persona con deformaciones, lesiones o limitaciones físicas podrá ejercer como trabajador en esta ni en ninguna prisión del país. Asímismo, personas con desordenes y desequilibrios mentales están totalmente fuera de lugar en un trabajo como este, que implica una fortaleza máxima tanto física como mentalmente ya que recordemos las personas que trabajen dentro del centro penitenciario deberán matener el orden y controlar a los reclusos, sea cual sea la situación.

Esto limita y mucho la cantidad de personas que pueden ejercer como funcionario de prisiones. Sin embargo, esa limitación también es positiva para el centro penitenciario en cuestión ya que así solamente los más capacitados para el puesto podrán optar a las ofertas de trabajo para funcionario de prisión.

Y es que en un empleo de riesgo como lo es un puesto de vigilante dentro de una prisión no cabe la posibilidad al más mínimo error, ya que éste, en una situación de emergencia y de adrenalina, puede acabar en desgracia.

De hecho, las pruebas y las oposiciones a funcionario de prisiones son muy duras precisamente por este motivo, estableciendo múltiples exámenes mediante los cuáles van eliminando y seleccionando a aquellas personas más capacitadas para el puesto de funcionario de prisiones. En ellas, se evalúa física y mentalmente al trabajador en distintas pruebas que lo pondrán al límite para saber cómo actuaría en situaciones de alto riesgo y peligro como podría ser un motín dentro de la cárcel, una pelea entre dos reclusos armados y hechos similares a los que debe saber enfrentarse un funcionario de prisiones.