El turismo en China

China adelanta a España y se sitúa como tercer destino turístico mundial tras Francia y EEUU. Durante el pasado año 2010 China consiguió desbancar a España del sempiterno tercer puesto en el ranking de los países que mayor número de visitantes reciben, tras Francia y Estados Unidos, según los datos de que dispone la Organización Mundial del Turismo, OMT. Ello se debe en gran medida a que Asia aumentó la recepción de turistas mucho más que Europa, después de un 2009 en el que todos los mercados destinos turísticos se retrajeron. Una vez pasado lo pero de la crisis al menos a nivel global, en 2010 se contabilizaron un 7% de turistas más que en 2009, lo que equivale a 935 millones de personas. Sin embargo el crecimiento ha sido muy desigual y mientras en Europa el avance fue de un escaso 3%, en los destinos asiáticos el crecimiento llegó al 13% con 204 nuevos millones de turistas. Las razones para ellos son obvias, Asia emerge como potencia en todos los aspectos y el turístico no podía quedarse atrás, además de la curiosidad que levanta su ancestral cultura, poco dada a prodigarse en el exterior, excepto en guetos como Chinatown. España ingresa más, pero el número de visitantes no lo es todo en este aspecto ya que España sigue siendo, tras Estados Unidos, el destino mundial que más ingresos por turismo ha generado en los últimos doce meses. Se coloca así como primer generador de riqueza europea en este aspecto por delante de Francia que es el destino preferido de los extranjeros aunque no el país en el que más gasto realizan, lo que inclina la balanza económica en relación visitante/gasto hacia el lado español y provoca que, pese  a contar con 53 millones de visitantes, el rendimiento de sus estancia es mucho mayor. Lo curioso es que China es en el sector del turismo, como en otros muchos, un mercado dual en el que además de producir y exportar más que ningún otro país del mundo, cuenta con una población gigantesca cuya clase media y media-ata alcanzar adentro de pocos años los 700 millones de personas. Son ellos quienes además de recibir turistas se convertirán en ello por lo que se espera que la afluencia de chinos en visitas de ocio al resto del mundo crezcan de forma repentina. España habrá que estar preparada para proporcionales los servicios que necesiten, dada la fascinación que sienten por la cultura ibérica, lo cual mueve a millones de turistas al año.