El mercado laboral está en constante cambio. Evidentemente no es la mejor época para encontrar el trabajo que mejor se adapte a los requerimientos del trabajadores tendiendo en cuenta que hay pocos puestos de trabajo en oferta y muchas personas desempleadas en demanda. Pero aún así es enorme la cantidad de personas que pese a contar en la actualidad con un empleo realizan una búsqueda más o menos activa y están dispuestos al cambio.
Según la consultoría especializada Michael Page los motivos son tres, la incertidumbre, el desarrollo profesional y la mejora salarial. En primer lugar está la incertidumbre porque las garantías de un contrato indefinido se diluyen ante la situación actual, por lo que si los empleados ven que la empresa no va igual de bien que antes puedan empezar a pensar que su puesto de trabajo corre peligro, y que se podrá llegar a una reestructuración de plantilla con lo que ello implica. De ahí que más que nunca los trabajadores en activo ya colocados soliciten entrevistas y entrar a formar parte en procesos de selección por lo que pudiera pasar, pero aún así son relativamente exigentes porque cuentan con el respaldo de tener su puesto más o menos seguro. Lo que preocupa es perder algunos derechos, fundamentalmente relacionados con la antigüedad, pero si las condiciones son mejores suelen arriesgar.
Tranquilizar sin ocultar lo evidente
El gerente de la empresa debe por este motivo ser realista en estos momentos, no ocultar que la empresa no funciona como hace unos meses, pero ofrecer las garantías que estén en su mano de que una vez superada la crisis global, habrá mejoras sustanciales en las condiciones laborales de los trabajadores. Y lo recomendable es hacerlo cuanto antes, no esperar a que el primer empleado haya dejado su puesto. Esto tranquiliza a los empleados y unifica esfuerzos por sacar la empresa adelante, aunque es importante que una vez llegado el momento, la empresa cumpla sus promesas.
En segundo lugar está el desarrollo profesional, ya que muchas empresas no plantean planes de carrera a sus trabajadores por pequeño que sea el negocio, y el trabajador debe ver que siempre puede mejorar dentro de la empresa, asumiendo nuevas funciones, o tareas nuevas. Es importante que los trabajadores sepan qué se espera de ello y también hasta dónde se les ayudará a llegar.
Retener ahorra costes
Muy unido a la anterior va el tercer motivo por el que un empleado busca activamente otro empleo y es el sueldo. Actualmente los salarios no son parejos, en la mayoría de los casos a la experiencia y formación de los trabajadores, por lo que siempre buscarán aquel trabajo en el que crean que su sueldo es más acorde con lo que ofrecen. De ahí que los trabajadores que se sienten infravalorados no se impliquen con la filosofía y las metas de la empresa, no crean en el proyecto y la abandonen por otra donde cobren más, por poco que sea.
Para evitar la fuga por este motivo lo mejor es plantear a medio plazo una mejora salarial con los empleados que ha de transformarse efectivamente cuando la empresa supere la crisis y de momento, sustituyendo esta posibilidad por otros aspectos que no cuesten dinero directamente, como recortar un poco la jornada si se mantiene el ritmo productivo o incentivar la producción con días de descanso. En este caso, como en el de la incertidumbre es primordial cumplir con la palabra para que los trabajadores sigan creyendo en el proyecto. Y es que retener el talento cuesta, pero no siempre dinero, y en la mayoría de los casos vale la pena, ahora sí, económicamente.
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que son los peces
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