Todavía existen empresas que en esta época de vacas flacas se afanan en descubrir el talento a casi cualquier precio. Y con el objetivo de hacerse con los mejores recursos humanos hay empresas, principalmente de los sectores de consultoría, asesoría, marketing y comunicación, que ofrecen además de un puesto de trabajo a los jóvenes mejor cualificados, un máster acorde a sus estudios.
Es el súmum de los deseos que cualquier universitarios que inicie su vida laboral, encontrar un trabajo en el que además amplíen su formación, y además suelen ser másters o cursos de postgrado de instituciones de prestigio, por lo que los alumnos dedican parte de su jornada laboral semanal a seguir preparándose.
Un beneficio extra
Pese a que los expertos anuncian que el número de desempleados podría llegara los 4’5 millones en los próximos meses, también aseguran que el empleo cualificado está sufriendo un menor índice de destrucción, por lo que hay empresas que son conscientes de que cuando se normalice le mercado llegarán grandes oportunidades y por eso quieren estar preparados teniendo en plantilla a los mejores profesionales, y además con un plus de formación.
Se trata, en definitiva del salario emocional, ya que al ser complicado aumentar las ofertas salariales dada la situación económica se plantean otras alternativas, otros beneficios con los que atraer y mantener a los buenos profesionales. Pese a que los programas de prestigio rondan entre los 30.000 y los 50.000 euros y sólo están ala alcance de grande multinacionales, las medianas empresas ya empiezan a ofrecer másters o cursos de especialización a sus trabajadores para mantenerlos y que éstos sientas que la empresa les aporta un plus.
A todos los niveles
A cambio los trabajadores tienen que firmar cláusulas de permanencia en la empresa de cómo mínimo dos años o abonar el importe íntegro del curso que figura estipulado en el propio contrato. Con ello se pretende que la competencia no les tiente con mejores ofertas salariales una vez hayan terminado el curso y se garantiza que los recursos económicos invertidos en formación repercutan en la empresa. Hay empresas que ya van por la cuarta edición de iniciativas de este tipo y el nivel de compromiso con la empresa después de esos años de permanencia obligada rondan el 80% o 90%.
Pero no sólo las grandes empresas o multinacionales pueden adaptar este modelo de captación de talento y retención de buenos trabajadores, ya que las medianas empresas pueden hacer lo mismo pero en su nivel. Ofrecer por ejemplo cursos relacionados con las ventas, el marketing o la comunicación a los equipos comerciales o de contabilidad y recuros humanos al departamento de administración pueden ser buenos alicientes. Y lo mejor es siempre preguntar, ya que las empresas de mediano y pequeño tamaño facilitan la comunicación directa. Preguntar a cada empleado en qué habilidades, conocimientos o destrezas le gustaría mejorar para cumplir mejor con sus funciones es sencillo, y una gran apuesta.
Comentarios:
Esta noticia no tiene comentarios. Anímate a comentar esta noticia
Dejar comentario
últimas noticias