Cómo ganan dinero las empresas con Line y whatsapp

Es irónico que una aplicación como Whatsapp sea mucho más valiosa que Line y que esta última tenga muchos más ingresos, puesto que ambas son aplicaciones de mensajería instantáneas. En el caso de Whatsapp, es el rey en este sector con más de mil millones de usuarios activos por mes, mientras que la aplicación de Japón solamente llega a 200 millones de usuarios activos, donde Line tiene un valor de 6.230 millones de euros y Whatsapp 22 mil millones de dólares.

Whatsapp genera menos beneficios pero es más costosa

Line tiene una quinta parte de los usuarios de Whatsapp, aunque es la líder en el sector en países como Tailandia, Taiwan, Japón e Indonesia. Al salir a la bolsa se estimó que tiene un valor de 6.230 millones y sus beneficios en los primeros meses de 2016 han sido de 275 millones de euros en micropagos y publicidad. Sin embargo, Whatsapp con 1.000 millones de usuarios se ha quedado sin ingresos al cortar el pago anual de $0.99 que tenían que hacer sus usuarios.

Facebook la compró a un valor increíble y decidió no generar ingresos mediante esta vía, ya que sabía que seguramente muchos de sus fieles usuarios se cansarían de ver publicidad en una aplicación de mensajería instantánea a la que se le da tanto uso diario (yo por lo menos pasaría de ella si tuviese anuncios), ya que cuando usábamos Blackberry messenger, por ejemplo, fue un boom durante unos años y nunca tuvimos que ver ningún anuncio.

El problema radica en que Facebook compró Whatsapp por un valor que pareciese no corresponder a su costo real, ya que lo único que se logra con la aplicación es tener la posibilidad de saber los números de los usuarios y realizar una conexión con sus datos en facebook, pero como todas las conversaciones están cifradas, esta información no es utilizada para los criterios de anuncios publicitarios de Facebook ads, por lo que la compra de esta aplicación podría suponerse es que simplemente para controlar más el monopolio que las empresas tecnológicas han estado formado (véase a Google o Samsung, por poner un ejemplo).