En España, desde 2004 existen bonificaciones a los planes de formación profesional que sufragan las empresas y trabajadores con sus aportaciones a
Tomando como conjunto a todo el tejido empresarial español, la media asciende al 12% de las empresas ya que las grandes, a las que la bonificación sólo cubre un 60% del coste de los cursos, se preocupan más por la formación continua de sus empleados. Sin embargo el panorama en las pymes es desolador, ya que en el caso de las medianas el porcentaje asciende algo más, las pequeñas, de menos de 10 trabajadores se llevan la peor parte.
Pese a que cada compañía tiene una cantidad de dinero diferente destinada a los cursos de formación, que depende el número de trabajadores en nómina, todas pueden acceder a ella, pese a que pocas lo hagan. Un caso diferente es el de los autónomos que sólo tienen derecho a estas bonificaciones si tienen empleados a su cargo. En total, en 2008 podrían haber accedido a los planes de formación casi 1.700.000 empresas, pero lo hicieron sólo 200.000.
Falta formación, ¿y sobran recursos?
De hecho se presenta una interesante dicotomía ya que los empresarios consideran que la preparación de sus trabajadores para el puesto que desempeñan es baja, pero pese a que no les cueste nada, tampoco les ofrecen cursos adaptados a sus necesidades en las áreas más complejas o en las que detecten limitaciones. Esto se agudiza más si cabe en caso de los trabajadores temporales por razones obvias. Y la crisis no ayuda, ya que la obligación de las empresas de adelantar el pago y recibirlo al cierre del ejercicio hará que muchas empresas con problemas de liquidez ni se lo planteen.
Entre quienes sí reciben cursos, que se pueden consultar en el Inem, son en un 57% hombres, y curiosamente lo que menos cualificación profesional tienen son los que menor porcentaje representan, un 20%, frente al 40% de trabajadores cualificados y el restante a directivos. El 65% de las empresas se decantan por la modalidad presencial y el 21%, aunque ganando peso muy rápidamente está la teleformación. El 70% de los 1’9 millones que durante 2008 estuvieron inscritos en algún curso tenía entre 26 y 45 años, mientras el 20% superaban esa edad y el 10% restante eran más jóvenes. Los más demandados fueron los de inglés, con un 16%, seguidos de los de recursos humanos, con el 5%, la prevención de riesgos laborales con un 4’5% y la informática, alrededor del 3%. Cada día más tienen cabida los cursos de temática muy específica, sobre todo en el sector industrial. Por sectores, los más habituales son el comercio, la construcción y la hostelería.
Comentarios:
Soy una de las personas que aprovecha los cursos, y me entere por casualidad, pienso que el problema es porque no hay informacion suficiente, de casualidad un dia me informaron en la asesoria y desde ese año, empece a aprovechar los cursos.
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